El Arte de la Producción Audiovisual - Rodaje - Épica

Uno de los objetivos que nos planteamos en el desarrollo de este blog, es generar una guía de buenas prácticas de Producción Audiovisual. Deseamos crear un documento inspirado en conocimientos, experiencias y observaciones con el objeto de servir de inspiración en todo aquel que lo lea y se proponga producir contenidos audiovisuales.

 

Nos detendremos particularmente en el rodaje de imagen real y toda la estrategia, táctica y logística necesarias para llevar a buen puerto cualquier producción, aunque no olvidaremos las particularidades de la animación o las técnicas de documental.

 

Nos hemos fijado en los estilos de Niccoló Machiavelli y Sun Tzu, en sus “El Arte de la Guerra”. Tienen un estilo completamente distinto. Sun Tzu aporta consejos genéricos de cómo afrontar la empresa bélica (¿Por qué no la audiovisual?). Maquiavelo tiende a ser muy descriptivo y minucioso, recurriendo a batallas previas o situaciones históricas que analiza en la búsqueda del factor determinante de la victoria o la derrota de cada episodio aludido.

 

Comenzaremos pues recurriendo a una entrada escrita tiempo atrás en el Blog del Productor, pero muy vigente hoy en día: “Dirección de Producción o la ÉPICA del Cine“, con la intención de introducir un punto de vista pragmático, estratégico y motivador.

 

No puede ser menos; una bitácora dedicada a la producción no puede menos que detenerse a disertar sobre la Dirección de Producción a través de una breve introducción divulgativa.

 

Hagamos el esfuerzo de entender el rodaje de una película como una guerra: el equipo de rodaje es el ejército. La misión: rodar el mejor producto posible, con recursos limitados y en el tiempo previsto. ¿El enemigo? Ya hablaremos del enemigo.

 

Para empezar este ejército está compuesto por un equipo de al menos 50 personas (100, puede que 200 o incluso más) que debe trabajar con la precisión de un reloj para ejecutar un plan de trabajo cuyo límite está fijado en el calendario.

 

Este pequeño ejército está regido por una cadena de mando. Esta cadena de mando se basa en una rígida jerarquía de trabajadores especializados. La jerarquía, la cadena de mando y la especialización permiten que se de una férrea organización. Todas las películas se hacen más o menos igual y sus ejércitos tienen la misma estructura, de este modo siempre está coordinado y todo el mundo sabe qué función debe realizar. La jerarquía encuentra su cúspide en el Director de Producción: el Comandante en Jefe.

 

Empezar a rodar una toma a la hora prevista requiere que: los actores estén en el set, disfrazados y maquillados. Que el set esté decorado, atrezzado e iluminado. Que el equipo de sonido y la cámara esté lista con la óptica, los filtros, la película, la batería y la maquinaria (trípodes, trávellings, grúas…), así como el combo (los monitores en los que se controla el rodaje y en los que suele encontrarse el director, el script, etc.) deben estar a punto.

 

Todo ello, con las necesidades básicas cubiertas, e decir, aseos, agua, hidratación, y buena comida para jornadas de intenso trabajo. Todo, porque la logística está resuelta, desde espacios habilitados para el aparcamiento de todos los vehículos (camiones, furgonetas, coches), el vestuario y la sala de maquillaje listas, electricidad suficiente para alimentar todos los trastos, espacios para el comedor, los permisos de rodaje… y teniendo en cuenta si se rueda en interior o en exterior, y a su vez en invierno o en verano, con calor, con lluvia, con frío, en cualquier lugar del mundo… Todas todas las necesidades deben estar cubiertas.

 

O lo que es lo mismo, se debe tener la capacidad operativa que tiene un ejército a escala reducida.
El Director de Producción, además, es el responsable de todo el equipo, de formarlo, de coordinarlo, de contratarlo y de gestionar sus conflictos.

 

Por si fuera poco el Director de Producción elabora el presupuesto total de la película, negocia las grandes partidas, gestiona los tiempos de entregas de material (no de rodaje, función específica del Ayudante de Dirección) y en definitiva es el responsable de que ruede la película. Es el Comandante en Jefe, y sólo rinde cuentas con el gran jefe, el Productor Ejecutivo.

 

El rodaje de una película es en cierto modo una guerra muy táctica y todos los implicados somos los soldados, equipos de élite que ejecutamos un plan coordinados como si fuésemos parte de una máquina de precisión que elabora películas.

 

Toda película entraña una épica: EL RODAJE.